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lunes, 18 de febrero de 2013

Dicotomía

Un día me propongo disfrutar de la vida, y al otro me da por acabar con todo lanzándome desde el puente. “Nunca se sabe lo que pasará por esa cabecita” me dice mi psiquiatra mientras me atusa el pelo con la mano. No entiende que desde que estoy aquí encerrada no puedo hacer ni lo uno ni lo otro.


Ilustración de Laura Garrido para
el mes de enero en el concurso 
"Minificciones a partir de una Imagen"
 convocado por Triple C (Cofradía del cuento corto)



jueves, 29 de noviembre de 2012

Tratado de Grimminología. Libro Triple C.

Hace una semana os enseñé el cuento que escribí para esta convocatoria de Triple C junto a El Descensor,  hoy os traigo el libro, donde podéis leer "veintiséis minificciones magníficamente ilustradas basadas en los cuentos que todos conocemos o creíamos conocer..."

La fantástica ilustración de la portada es obra Juanlu.

Pinchad en la imagen para disfrutar del libro. 

 Podéis descargar el libro en este enlace:




miércoles, 21 de noviembre de 2012

Por naturaleza

Este cuento ha participado en la convocatoria de Triple C denominada 

(Un proyecto colectivo para una serie de microrrelatos que, versionando los cuentos de los hermanos Grimm, describan una situación delincuencial.)

La princesa Aurora había recibido al nacer los dones de sus hadas madrinas, aunque no los defectos, que eran heredados. Mientras su madre aguardaba suspicaz a que abriese los párpados temiendo hallar en su mirada una réplica de sus ojos bizcos, su padre se acercó rengueando a comprobar que sus dos piernitas sonrosadas fueran del mismo tamaño. Si bien tras aquel primer escrutinio concluyeron que era una niña perfecta, con el paso de los años fueron convenciéndose de que no era así. La enorme belleza e inteligencia de Aurora solo era proporcional a su gran maldad. Los piadosos monarcas no cesaban de preguntarse a quién había salido la joven, hasta que un día recordaron a la tía Pérfida, que por sus fechorías había sido desterrada del reino. Preocupados por la suerte de su hija mandaron llamar al hada Azulinda, quien predijo que solo el beso de su alma gemela podría despertar en Aurora el gen del amor. Consciente de que ese príncipe azul tardaría un siglo en aparecer, el hada sumió a Aurora y a todos los habitantes del castillo en un largo y profundo sueño. Cien años después un apuesto joven llegó hasta el lecho de la bella durmiente y se arrodilló a su lado. Aurora entonces abrió los ojos y, sin darle tiempo a besarla, extrajo el puñal que guardaba bajo las sábanas y se lo clavó en el corazón. 


A mí me tocó versionar, como ya habréis adivinado, 
a La Bella Durmiente.

Pronto saldrá un PDF o libro digital donde se recogerán todos los textos participantes.