Con este microrrelato participo en abril en el IV Certamen de Relato Corto
Podéis leerlo publicado aquí.
La devota
Atravesando
una estrecha gruta que deja atrás un remanso de aguas cálidas hay una isla. La
isla, en la que apenas cabe una septuagenaria saltando a la comba, está
habitada por una mujer de mediana edad. La joven vive dentro del hueco del
tronco de la única palmera. A la niña le encantaría salir a saltar, pero por el
retroceso propio de su escasa edad camina unos pocos pasos y se tambalea. Ya ha
empezado a gatear y pronto dará sólo pataditas al aire tumbada en su cuna de
hojarasca. La pequeña sabe que al berreo hambriento de leche y al llanto de su
primer aliento de vida le sucederá el naufragio al vientre cavernoso de la Diosa, su deidad adorada. Aquella que un día
atendió a sus súplicas y le concedió su maldito deseo de no morir envejeciendo.
Ilustración del mes para el Certamen
obra de Emma Jimeno.
Este microrrelato ha sido uno de los mencionados del mes de Mayo.
Aquí podéis leer el fallo del Jurado.















