viernes, 8 de marzo de 2013

jueves, 7 de marzo de 2013

Viaje al paraíso

Este año, los temas mensuales en el certamen esta noche te cuento son un homenaje a referentes de la literatura. En el mes de marzo, el tema es: 

2084 (en homenaje a George Orwell y a su libro: 1984)

Aquí podéis ver publicada mi aportación .

Viaje al paraíso


Elbert subía la escalinata de la nave con dificultad por culpa de las ropas que le dieron en producción, esas metalizadas con alerones en los pies que tanto disfrutaba ver en la tele, pero que ahora que era él el ganador del sorteo, le parecían terriblemente ridículas. Aun así no dejaba de saludar a la cámara cada dos pasos de su ascenso hacia la escotilla. Ya a puerta cerrada, el comandante, atusándose el bigote, lo conminó a introducirse sin dilación en la cápsula de transporte. Tras una gran sacudida que lo llevó a pegar manos y nariz sobre el cristal abombado, empezó a deshacerse, a transmutar su espiral de ADN en una sucesión de ceros y unos, hasta aparecer en un perfecto paraíso virtual de playas azul cian y cielos magenta. Allí estaban todos: la señora Wang, ganadora de la semana anterior, que lo recibió con una inclinación de cabeza; Irina, la rubia afortunada de febrero; el joven Bimala, que parecía tan asustado como cuando le dijeron que tenía que partir sin su madre… Elbert se unió a ellos llorando códigos binarios. 
En sus casas, los espectadores contemplaban con envidia el despegue de la nave rumbo al anhelado “Nuevo Mundo”.


Imagen parcial de la ilustración del mes,
realizada por Fernando Martínez.


lunes, 4 de marzo de 2013

Hiperbreves

Os dejo unos hiperbreves que acabo de encontrar en un archivo antiguo:


Nativo

La tormenta de arena formó una duna sobre mi cuerpo acurrucado como un feto de ojos cerrados y pegados. Indefenso aguardé clemencia hasta que un brazo jaló de mí hacia la superficie. Mi traje se había rasgado. Respiré mi muerte mientras recordaba que había llegado solo a Marte.



Escrúpulos

“Usted tiene demasiados escrúpulos para este trabajo” fue lo último que me increpó mi jefe antes de que lo arrastrase hasta los ventanales del rascacielos y lo dejase caer al vacío. “Ya ve usted que no” dije, sentándome en la silla de su despacho.
Viuda negra

Me refresco a la sombra de tu abrazo húmedo de mar. Me acaricias. Tú tal vez piensas en la miel, yo sólo en la luna;  testigo de tantos anillos enterrados en la arena.


Coral

Nada borra el tiempo mejor que aniquilar recuerdos, ni siquiera el olvido los mata. Por eso guardé nuestra historia en una gran caja de madera y la llevé conmigo en barco hasta los arrecifes de coral en que nos conocimos. Antes de lanzarla al mar le di un beso en la boca y cerré el ataúd.


Cuento

El cuento que no me contaste todavía resuena en mis ilusiones, lo tengo encuadernado, ilustrado de sonrisas plastificadas, fotos de los escasos fines de semana que pasamos juntos.  Mientras espero que me lo cuentes una noche de éstas, me hago a la idea de no poder contar contigo.



sábado, 2 de marzo de 2013

Nudo en la garganta

Hay una voz dentro de ti, callada y suave, que intenta ser escuchada. Te pregunta incansablemente lo que ya sabes pero no quieres admitir. A veces pierde la calma, harta de ser ignorada, y su grito rabioso retumba en todo tu ser. Entonces intentas emitir una respuesta que se atasca, muda y perpleja, sin llegar a salir. 
Así se forma ese nudo que te oprime la garganta hasta ahorcarte cuando mueves la silla, y quedas colgado en el aire. 





Este texto fue leído, junto a otros, por Ana Vidal en la sección "En pocas palabras" (destinada al microrrelato), que mantiene los viernes en el programa de radio "Soles en el Ocaso". 

El tema que se trataba esta semana era el final inesperado en el microrrelato.

Podéis oírlo aquí, desde el minuto 26:

jueves, 28 de febrero de 2013

Pez

Juan Luis López Anaya, del blog: Ilustraciones para un loco, 
ha tenido la gentileza de ilustrarme estas rimas que escribí hace unos años. 


Sólo me veo a mí y a mi dolor
sin mirar alrededor.
Cuanto espacio vacío sin explorar
cuanta vida sin usar.

Si las palabras que uso
me definen hoy
diría que simplemente
un pez que en la pecera estoy.

Cuanto espacio vacío sin explorar
cuanta vida sin usar.
El mar es tan grande
y yo tan pequeño...

y a la vez inmenso
dentro de esta bola de cristal
que predice un futuro
todos los días igual.

“Hasta aquí hemos llegado”
me dice un pez amigo.
Salta, tírate al río
no te des por vencido.

Dando tumbos llegarás
al mar más embravecido;
pero no desistirás,
yo estaré aquí contigo.

No importa a dónde fuimos
ni lo que hicimos
al final todos llegamos
al mismo mar del que surgimos;

mas siempre es mejor
llegar de la mano de un amigo,
rompiendo peceras juntos
nadando escarpados ríos,

viviendo cada momento
explorando espacios vacíos,
el mar parece pequeño
yendo de tu mano, amigo.


viernes, 22 de febrero de 2013

Para siempre

Desde la habitación de su hermanita se podía ver el sol. La suya, en cambio tenía las ventanas tabicadas y en esa oscuridad debía esperar a que acabase el día. Entonces sus padres le abrían la puerta y lo alimentaban. Después él los observaba cenar: sus semblantes pálidos recobraban lentamente el color y la fuerza. Era en ese momento cuando comenzaban a reñir. Su padre le reprochaba a su madre haber llamado a aquel vampiro: “Le ha robado a nuestro hijo la luz” le decía. Ella, observando la habitación dolorosamente vacía de su pequeña, le refutaba: “No, le ha regalado la eternidad”.


jueves, 21 de febrero de 2013

Revés

Este microrrelato participa en el I Concurso de Relato Breve "El dios tecnología" 

Arturo lleva treinta días compartiendo el sofá con el abuelo. Y todavía le faltan otros diez para que le quiten la escayola. La rabia por su obligada inactividad la descarga con todo tipo de videojuegos bélicos. El viejo, mientras tanto, pasa las horas hundido entre cojines y recuerdos de antiguas batallas, que ahora se le antojan tan cercanas que lanza con su bastón un mandoble. Arturo lo ataja enseguida con el rascador, gracias a sus entrenados reflejos. El abuelo se incorpora con gesto artrítico y carga de nuevo contra él, pero el joven consigue pararlo con la bandeja de los sándwiches a modo de adarga. Ahora es Arturo quien, haciendo equilibrio sobre su pierna sana, lanza un revés con el rascador. El anciano intenta detenerlo con su bastón pero trastabilla y cae sobre el sofá. Aprovecha para echarse la siesta. Parece que Arturo también va dar una cabezadita, pero no, vuelve a coger los mandos de la consola. 



Para que este cuento pueda ser valorado por el Jurado, 
primero tiene que estar entre los 25 más votados por el público. ¿Me ayudáis?

Si os ha gustado, podéis votarlo aquí.

No lo sabía, por lo visto hay que registrarse para poder votar.

Y aprovechad también para leer el resto de relatos participantes, que son muy buenos. 



lunes, 18 de febrero de 2013

Dicotomía

Un día me propongo disfrutar de la vida, y al otro me da por acabar con todo lanzándome desde el puente. “Nunca se sabe lo que pasará por esa cabecita” me dice mi psiquiatra mientras me atusa el pelo con la mano. No entiende que desde que estoy aquí encerrada no puedo hacer ni lo uno ni lo otro.


Ilustración de Laura Garrido para
el mes de enero en el concurso 
"Minificciones a partir de una Imagen"
 convocado por Triple C (Cofradía del cuento corto)



viernes, 15 de febrero de 2013

Después del fin


El leve crujir de la viga de la que cuelga su padre le hace rechinar los dientes y erizar la piel. Desde que se despertó no ha cesado de mirarlo, apoyado en los barrotes de la cuna. Debería haber previsto que el autor lo dejaría huérfano y solo al final del cuento. Ahora ya no hay nada que pueda hacer. Continuará atrapado en esa última escena, aguardando para siempre la ayuda que el lector supone que de un momento a otro llegará. 








(basado en el micro ganador de ReC de la semana pasada)

jueves, 14 de febrero de 2013

Dibujo mudo...

 busca nota al pie.

Podéis dejarla como comentario.

(yo las iré publicando debajo del dibujo)


¡Feliz día del amor!


Él ya está enamorado, sólo le falta de quién estarlo. Amigo mortal

La pompa de chicle cargada de besos la engulló. Juan Luis López

Ella nunca cerraba los ojos al besarlo. Montse Aguilera


Sus besos no se marchitaban nunca. Rosa Martínez  


No sé si tú eres gato 
y yo soy pájaro
o si yo soy pájaro
y tú gato.
Con nuestros corazones
sólo podemos hacer malabarismos. Elisa 


Cada vez que nos besamos 
te nombro, lo escribo, 
para que no se olvide. Cabopá


Sólo atravesando las espinas descubrió su corazón. Verónica

El beso le infundió su savia, los ojitos le hicieron chiribitas, escuchó música y bailó hasta quedar henchida de gozo. La casa encendida

Besar tus pétalos, acercando nuestros cuerpos, 
es como enmascarar el dolor de nuestras espinas. Laura

Ojos. Dedos. Manos enredadas, perdidas por tu cuerpo. Boca suave como pétalos de rosa. Besos. No sé dónde termino yo y dónde empiezas tú. Yolanda

Osé, besé...; es arte, ron y sal; oí olas y no retrasé ese beso. María José Abia


Caminé entre rosas frescas. Subí a lo más alto del cielo. Me paseé por tus pétalos hasta sentirme tu fragancia. Francisco Marcos Roldán.





miércoles, 13 de febrero de 2013

Reflejo permanente


Los pequeños golpecitos se sucedían una y otra vez. Con cada sutil pinchazo podía sentir la tinta surcando su piel, tatuando ese rostro extraño sobre el suyo. Se despertó en el suelo del baño. Su cara estaba tan ensangrentada y rota como el espejo que la había dibujado.



Microrrelato publicado aquí, en Esta noche te cuentofuera de concurso. El tema del mes es: El retrato.




domingo, 10 de febrero de 2013

A plena luz

Éste ha sido uno de los relatos ganadores
del mes de enero en el concurso esta noche te cuento

Este año, los temas mensuales en el certamen son un homenaje a referentes de la literatura. 
En el mes de enero, el tema era: Cuando despertó... (en homenaje a Augusto Monterroso).



Alba abrió los ojos. Una apacible claridad inundaba la habitación. Se levantó y observó en derredor. ¡Al fin podía verlo a plena luz! El temido monstruo, entonces, era real. Aunque así dormido debajo de su cama, con ese enorme y espantoso cuerpo arrebujado entre juguetes y peluches, ya no daba tanto miedo. Es más, incluso inspiraba un poquito de ternura. Alba se marchó con una sonrisa.
Al llegar la noche, cuando el monstruo despertó, descubrió con pesar que la niña enferma de la que tanto se había encariñado, ya no estaba allí. 

Imagen del concurso


Aquí podéis leer todos los relatos finalistas y mencionados.
Hay grandes amigos entre sus autores. 

viernes, 8 de febrero de 2013

El disfraz

Este texto participó ayer en el Vendaval de Microrrelatos Carnavalescos,
organizado por la Escuela de Fantasía.

Carlos llegó en febrero a Las Palmas en viaje de negocios. Lo primero que hizo cuando entró a la habitación del hotel fue soltar su maleta, que pesaba más de lo que recordaba. Estaba tan llena que, al abrirla, las ropas saltaron desperdigándose sobre la cama. Faldas, sujetadores y vestidos anunciaban la fatal confusión. Después de lanzar improperios y de dar vueltas por la habitación, contrariado, sin saber qué hacer, salió a la terraza a tomar el aire. Por la calle desfilaban músicos, bailarines, comparsas fastuosas y los más coloridos disfraces. Miró nuevamente la maleta rebosante de prendas de mujer, y se le ocurrió una brillante idea.



jueves, 7 de febrero de 2013

La niñera

Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel, pero yo sé la verdad: ¡este crío es un demonio! No porque me arranque el pelo cuando lo cojo en brazos ni porque tire los juguetes a mis pies para que me caiga. Tampoco porque me mee siempre en los ojos cuando le cambio los pañales ni porque unte con los dedos las paredes de caca. No. Lo digo por esas dos protuberancias que le crecen en la frente, y por su larga cola roja.