viernes, 31 de agosto de 2012

En la frontera

Se mueve por la arena despacio, deslizándose en la oscuridad sin hacer apenas ruido. De repente, ese resplandor que un momento lo ilumina y otro no, se para justo sobre él, delatando su posición. El joven se queda quieto. Intentaría correr y refugiarse tras las dunas si no fuera porque ha ingresado en una zona minada. Su último paso aún continúa en el aire y la pierna le tiembla, sabe que no aguantará mucho sin apoyarla en el suelo. Siente ese maldito punto rojo latiéndole en las sienes y desea con fuerza que aprieten de una vez el gatillo, pero ellos no lo hacen. Esperan. 


Foto-montaje con muñeco.


lunes, 27 de agosto de 2012

Ante el espejo


El velero avanzaba cauteloso: la mar en calma solo podía presagiar tormenta. Y aunque no había nubes que tapasen el sol ni viento que moviese las velas, Flavia tenía tantas tragedias tatuadas en sus retinas, que las calamidades anegaban de sal sus ojos marinos. Evocó con añoranza aquellos tiempos —tan antiguos que parecían imaginarios— en que podía sumergirse en su mirada azul sin naufragar.






Dedicado a JAMS, del blog: esta noche te cuento...


sábado, 18 de agosto de 2012

Sentimiento mutuo

Mi vecino Ernesto mató a mi gato de manera atroz. Desde ese momento supe que mis sentimientos hacia él eran correspondidos. La venganza, por mi parte, no se hizo esperar: poco tardó en desaparecer su caniche. Lo curioso es que en el edificio pensaban que nos llevábamos bien. Como si vivir pegados tabique con tabique significara darse besos esquimales todo el día.
Solo Jacinto, el portero, sospechaba el odio que nos profesábamos; yo creo que por las miradas furibundas que acompañaban a nuestros saludos. Debíamos aparentar, ya que la cordialidad entre vecinos era una norma establecida en el estatuto de la Comunidad, y de obligado cumplimiento.
Lo peor llegó cuando ambos nos quedamos sin trabajo: todo el día en casa y sin otra ocupación que fastidiarnos. Que si su cisterna a las cuatro de la mañana, que si mi lavadora a las cinco. Y mientras los demás vecinos del primero se pedían con amabilidad una tacita de azúcar o un vaso de arroz para paliar juntos la crisis, Ernesto se colaba en mi apartamento por el balcón y me vaciaba la nevera. Claro que, previamente, yo le había hecho lo mismo.
Una mañana, al salir de la ducha, lo pillé in fraganti en mi habitación poniendo trampas para ratones dentro de los cajones de la cómoda. ¡Nunca lo creí capaz de semejante ojeriza! Del susto se cayó la toalla que me cubría. Mis gritos alertaron al portero, que enseguida acudió a ver qué pasaba. Ernesto y yo nos miramos —él a mí minuciosamente—, y con un guiño cómplice acordamos seguir simulando cordialidad. Jacinto, viéndose atrapado en esa incómoda circunstancia, no dudó en salir de allí corriendo.
Así comenzó nuestra cruel relación. 


Con este relato tenía la intención de participar en “Historias de portería” 
de “La Esfera Cultural”, pero he llegado tarde a la convocatoria, que ya está cerrada. 
De todas maneras os lo dejo para que lo disfrutéis. 


sábado, 11 de agosto de 2012

lunes, 6 de agosto de 2012

Carta de despedida


Querido hijo:

                He hablado con la muerte esta semana. Dijo que vendría pronto a buscarme y que me llevaría con ella para siempre. Desde entonces la espero todas las noches junto a la ventana tarareando recuerdos de antiguas melodías, mientras el ronroneo del viejo tocadiscos agita mis pies. En esta animada calma aguardo su llegada. No llores, hijo. No sufras por mí. La muerte luce el cándido rostro de tu madre.



sábado, 4 de agosto de 2012

Estuvo esperándolo todo el día


Esta es la frase que se debe incluir esta semana en el microrrelato (de hasta 280 caracteres)
para participar en Tentaciones de Verano, del periódico El País.

Estas son algunas de mis aportaciones:

  • Había quedado con él por Internet. Estuvo esperándolo todo el día en los suburbios de Memphis, pero no apareció hasta bien entrada la noche. Al ver su cautivadora sonrisa y el engominado tupé que brillaba tanto como el negro de su cazadora, no lo dudó: Elvis seguía vivo. 



  • Posada sensualmente sobre arrecifes de coral, la sirena estuvo esperándolo todo el día. Sin embargo, el joven marinero hacía tiempo que había cambiado de rumbo, atraído por cantos más graves.




  • Ella repasó los manuscritos que él había dejado desperdigados sobre el viejo escritorio. Parecía tener talento, pero últimamente la inspiración le escaseaba. Decidió quedarse. La musa estuvo esperándolo todo el día en su buhardilla, pero el escritor no apareció.



  • El cazador estuvo esperándolo todo el día agazapado entre los árboles. De repente, se presentó el león. Un disparo mató el silencio al tiempo que un potente rugido estremecía a la sabana. Más tarde, uno de ellos arrastraba gustoso una presa como trofeo. 

martes, 31 de julio de 2012

Revista Íkaro 26

Tengo el agrado de participar con mi relato "El ermitaño" 
en el último número de una revista de Costa Rica:

Revista Íkaro
                     La Contracultura hecha palabra

Esta es una publicación editada por Adrián Montenegro. ¡Gracias Adrián!




También podéis visualizar la publicación en la web de la revista:



lunes, 30 de julio de 2012

El testigo

Yo estaba justo ahí, detrás de los contenedores del callejón —todavía con la resaca del último chute— cuando apareció un señor bien trajeado prometiéndome dinero a cambio de que le hiciera un favor. En cuanto la tuve en mi mano algo se me revolvió dentro y no pude. Eso era caer demasiado bajo, inspector, y usted sabe que uno tiene sus límites. Y aunque me moría por meterme otra dosis, fui incapaz de hacer lo que me pedía. Entonces le devolví la pistola, y el tipo, sin pensárselo más, se voló de un disparo los sesos. 




sábado, 28 de julio de 2012

El entierro

Cuando terminan de cavar, el flamante viudo se acerca al borde de la tumba y proclama entre sollozos cuánto la echa de menos, para que todos en el camposanto sepan que fue un amado esposo. Sin embargo, es incapaz de engañar a los muertos, que le preparan una zancadilla. 




viernes, 27 de julio de 2012

Minicuentos eróticos con un toque de humor/ 2


Estos son algunos de los minicuentos con los que participo en la convocatoria de la web Cuentos y más.

Aquí podéis leer las bases y 
 aquí podéis divertiros leyendo todos los cuentos participantes hasta ahora.



Chaparrón

Llegaron empapados. Mientras secaban sus ropas en la estufa, sus cuerpos desnudos jugaban a calentarse. Y olvidaron otra vez el paraguas.



La becaria

Con impasible cordura eludía sus encantos. Sin embargo, mientras desordenaba papeles ya apilados, sus pensamientos hurgaban bajo su falda.



Desencuentro

“Aquí contigo” es lo que su marido, anhelante, le decía. “Allá y con otro” es lo que ella, resignada, se callaba. 



miércoles, 25 de julio de 2012

Volvió del futuro con semillas de patatas


Esta es la frase que se debe incluir esta semana en el microrrelato (de hasta 280 caracteres)
para participar en Tentaciones de Verano, del periódico El País.


Estas son algunas de mis aportaciones:


  • Nadie regresaba con vida de ese viaje. Aun así, John se ofreció voluntario para buscar alimentos. Más tarde, su cuerpo desintegrado volvió del futuro con semillas de patatas. La máquina del tiempo seguía rigurosas instrucciones. Uno menos para comer.
  • —Cuando el indio aimara del altiplano andino, tras su viaje iniciático a través de la gruta del tiempo, volvió del futuro con semillas de patatas, no sabía que estaba creando el presente —sentenció un chaval mientras los otros, alucinados, se comían sus chips del McDonald’s.



  • Para contentarme, mi padre volvió del futuro con semillas de patatas y mi madre regresó del pasado con la sabrosa receta del puré de la abuela. Sin embargo, en el presente, yo sigo muerto de hambre. En esta tierra yerma y radioactiva nada puede crecer. 



  • El viajero temporal Robert Weemlicht volvió del futuro con semillas de patatas, hojas de coca, un colorido abrigo de alpaca y, cubriendo su cabeza calva, un gorro con pompón. Según parece, aquella apacible región de los Andes es la única que sobrevive a la guerra tecnológica.






domingo, 22 de julio de 2012

Pruebas clínicas


Un hilillo de sangre se le escapaba por la comisura de la boca mientras su cuerpo se revolvía entre estertores y convulsiones. La cara se le hinchaba paulatinamente. Tenía la visión borrosa, los oídos le pitaban y sentía la cabeza a punto de estallar.  El sujeto entró en coma y finalmente murió. Al poco tiempo el fármaco experimental fue aprobado y puesto a la venta. En las indicaciones del prospecto podía leerse, encabezando una larga lista: “Posibles efectos adversos”.




jueves, 19 de julio de 2012

El gancho de una percha

Esta es la frase que se debe incluir esta semana en el microrrelato (de hasta 280 caracteres)
para participar en Tentaciones de Verano, del periódico El País.

Aquí van mis aportaciones de ayer:

  • La polilla era experta en hacer acrobacias columpiándose en el gancho de una percha. De hecho, había ganado varias medallas de oro en el torneo oficial del armario. Sin embargo, fue tristemente descalificada cuando se enganchó al parche de feromonas. 




  • Era un hombre sumamente metódico; por eso, cuando abrió el armario, se extrañó al ver el gancho de una percha colgado en sentido contrario a los demás. Se abofeteó entonces varias veces para regañar a ese compañero de piso tan desordenado con el que convivía. 


miércoles, 18 de julio de 2012

Minicuentos eróticos con un toque de humor


Estos son algunos con los que participo en la convocatoria de la web Cuentos y más.

Aquí podéis leer las bases y 
 aquí podéis divertiros leyendo todos los cuentos participantes hasta ahora.




Atracción fatal

Todos le decían: “Cuídate de ella, es una planta carnívora”, pero él no supo resistirse a esos labios siempre abiertos.



Otra noche con Casimiro

Me lavo los dientes, me pongo el pijama, me cuelgo la ropa, preparo la cama…



Impotencia

Es lo que él sintió al ver lo que a “ella” le sobraba.



Ardiente encuentro

El soldadito de plomo y la bailarina se fundieron en un eterno abrazo.



La “L” de Literatura.

Se enamoró de aquel escritor bajito por el tamaño de sus ideas.