miércoles, 7 de agosto de 2013

Realidades aparentes

Mario andaba en círculos. Su vida era como un enorme agujero en penumbras de difícil salida. En sueños se le apareció una luciérnaga. Parecía un buen augurio, así que la colocó en el manillar de la bicicleta para que le alumbrase el camino y se adentró con ella en la cara oculta de la luna. Rodó por laderas escarpadas, recorrió llanuras inmensas, trepó pendientes imposibles; pedaleó así toda la noche para despertar hundido en el mismo cráter.



Así lo vi con el telescopio, 
justo antes de perderse en la cara oculta de la luna. 
Como no pude sacarle la foto,
lo dibujé con ceras.


16 comentarios:

  1. Un bello relato. Seguro que ese rato de huída de la realidad le ayuda a afrontarla.

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    1. Esa realidad aparente, como dice el título. Porque el agujero en penumbras por lo general existe solo en nuestra mente: elegimos luz o tinieblas, continuar así o cambiar...
      Un abrazo.

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  2. Sara, dobles felicidades por tus letras y por esa ilustración que embelesa con su magia.

    Espero escucharte pronto en el concurso. Lo mereces.

    Fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Yolanda. Ya no tengo esperanzas con el ReC :-) Este verano es el primero que envío.
      Un abrazo.

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    1. Gracias Jesús, por la visita y el comentario.
      Un saludo.

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  4. No sé que me gusta más, si el relato o la ilustración. Muy bueno Sara.

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  5. Muy bonito. Me ha gustado mucho. La ilustración encantadora.

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    1. Me alegra que te haya gustado, Juan Antonio. Un saludo.

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  6. Qué linda ilustración y también qué bonita historia. Ánimo, no todos serán despojos.

    Abrazos.

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    1. En realidad todos los cuentos tienen vida propia, más allá del resultado que obtengan en los concursos.
      Gracias Yashira por tu sonrisa.
      Un abrazo.

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  7. Sara, un microrrelato que juega con la ternura y el surrealismo de ese niño a lomos de una bicicleta que transita por la luna, como si fuese lo más normal del mundo.

    ¡Muy bien!

    ¡Suerte con los peatones!

    Abrazos.

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    1. Ay, los peatones. Me había olvidado. A ver si me pongo a ello.
      Un abrazo, Nicolás.

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  8. Las ceras, a veces, llegan más lejos que los telescopios.
    Saludos.

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    1. Llegan tan lejos como la imaginación.
      Gracias CDG por pasarte a comentar.
      Un abrazo.

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