sábado, 20 de abril de 2013

Arenas movedizas

Al agacharme a limpiar el arenero del gato —no sin esfuerzo debido a mi avanzada edad—  fui succionada hacia el interior, y mientras me precipitaba girando en un torbellino pude ver debajo un fondo de cristal que se iba colmando de arena. Menos mal que cuando estaba a punto de acabarse mi tiempo Micifuz me ayudó a volver, arañándome y maullando con insistencia. 


12 comentarios:

  1. La vida secreta de los gatos. La ilustración es preciosa.
    Un beso

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    1. Siempre he pensado que los gatos son animales misteriosos y reservados. ¿Quién sabe lo que esconden?
      Un abrazo, Mei.

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  2. Excelente microrrelato, Sara!!!
    Me encanta la ilustración pero el cuento es muy muy bueno. Chapeau!
    Saludos van

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    1. Gracias, Sandra. Una alegría verte de nuevo, y tan sonriente y guapa.
      Un abrazo.

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  3. Espero que hayas aprendido la lección: no te vuelvas a agachar.

    Me encantó el cuentecito y el dibujo con que lo ilustras.

    Besos.

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    1. Seguro que la protagonista del cuento soy yo, de anciana. Quizás en unos años cambie y me gusten los gatos jajaja.
      Un abrazo, Towanda. Y una alegría verte en mi blog, gracias por la visita.

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  4. Genial. Y la ilustración, de las que más me han gustado. Adoro a los gatos. Gatos, gatos!

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    1. Gracias, Alba. Yo por ahora soy de perros! perros! De niña tuve una gata que se llamaba "Gata", aunque ya vivía en el patio de la casa cuando me mudé, y allí se quedó cuando me fui. Dicen que se apegan más a los lugares que a las personas.
      Un abrazo.

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  5. Por un momento me ha faltado el aire, Sara; me ahogaba en la arena. ¡Muy bueno!

    Un abrazo,

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    1. Menos mal que el gato te rescató, arañándote y maullando con insistencia :-)
      Gracias, Pedro. Un abrazo.

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  6. Hay que cuidarse de tener esas "arenas movedizas" en casa.
    Un abrazo, Diego.

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  7. Si es que digan lo que digan, nada como un gato, un perro se te habría quedado mirando. Acogotante.

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