miércoles, 16 de marzo de 2011

El cazador

Este microrrelato ha sido publicado hoy en la revista La Esfera Cultural  (podéis pinchar aquí para leerlo y comentar)

Mis ojos nacen en un paisaje virgen. Mi rostro toma forma junto con mis sentidos adormecidos. Descubro mis manos para percibir que sostengo en ellas un objeto. Me yergo estrenando la tierra con mis botas. Se esbozan los árboles que me protegen del sol que acaba de salir. Entonces mis sentidos se agudizan, percibo inquietud. Una sombra de inseguridad se proyecta sobre mí, se acerca, me toca y frota sobre mi cuerpo su intenso olor a goma; pero antes de que me borre totalmente del paisaje, recuerdo que el objeto que tengo entre mis manos es un arma.



El ermitaño

El ermitaño ha emergido de su cueva esta mañana. Lleva un manto deshilachado que se enreda en sus pies descalzos y callosos, acostumbrados a las inclemencias de los elementos, al invariable paso de las estaciones. Saluda con su mano pálida y arrugada; tan fina es su piel que ondea con el viento. Los pájaros le dan los buenos días con sus trinos, los árboles desperezando sus ramas y los pequeños animales regalándole un instante su presencia antes de volver a escabullirse. Él los sigue y se adentra en la inmensidad del bosque. 
Llega la noche y el viejo peregrino sigue andando entre la foresta. Su mágico cayado no sirve para enderezar su figura encorvada y cansada. La luz de su candil no suple la ausencia de la luna. Sin embargo, él no cesa su caminar. La vida se le ha ido en la inmovilidad de la cueva pero no dejará que la muerte se le escape, ha salido a buscarla.




lunes, 14 de marzo de 2011

Despertar

Lluvia en mi cabeza ¡Qué buena idea! El agua me despierta después de una mala noche. La calle está vacía de cuerpos. Sólo vehículos ruedan por el asfalto mojado. Salí a ducharme y me encontré allí, en medio de la calle, enjabonada. Una espuma casi sutil, casi imaginaria rozaba mi cuerpo. Comencé a rodar. La calle bajaba a la playa y me fui con ella. La mar en invierno es cómo mi espuma, es tan real que parece imaginaria. Todo está tan gris. Sólo mi cuerpo desnudo resalta en la lluvia. Todo está gris y yo estoy viva. Todo está vivo a pesar del gris. El sol está y no lo veo. Todo está mojado. La arena  mullida se hunde bajo mi peso. Mi despertar es mejor que mi sueño y yo no me conformo con eso ¡Quiero un sueño que se asemeje a mi despertar! Seguramente así sabré si está todo bien por casa. Hoy soy feliz. Mis noches murmuran otra cosa, pero yo cada día les doy verdades que aplaquen las habladurías.
Anoche soñé con tréboles y me desperté en un verde campo. Es una buena señal, creo que ahora estoy en el verdadero camino.

domingo, 13 de marzo de 2011

Travesuras de hadas


Cuando la torre alcanza su punto más alto, ella aparece. Se sienta allí arriba con las piernas colgando y la mirada precipitándose entre ellas. Disfruta de ese instante único, del vértigo que le produce cuando el niño, después de poner la última pieza de construcción, destruye la torre de una patada y ésta se desmorona, al tiempo que ella despliega sus diminutas alas y sale volando.



viernes, 11 de marzo de 2011

Pesadillas

Recuestas tu cabeza en la almohada y un sinfín de imágenes espantosas te asaltan. Sudas y gritas de miedo mientras corres por callejuelas oscuras, subes por sinuosas escaleras y te precipitas por un tenebroso tobogán hasta el infierno. Te acercas al monstruo de tus pesadillas y te enfrentas a él mirándolo a la cara, pero entonces abres los ojos y su imagen se desvanece antes de que logres reconocerlo.

Es un tiempo de terrores seguidos de alivios, de despertares que duran lo que un anuncio: lo justo para ir al baño y beber agua antes de que continúe la película de terror.

Vuelves a la cama y cuando entornas los ojos te transportas a esas callejuelas que tus pies bien saben andar. Con naturalidad abres la puerta que conduce a esas escaleras tortuosas que te arrastran al abismo del sótano de tus recuerdos. Allí aguarda el monstruo, que te parece gigante (o eres tú el pequeño, apenas un chiquillo) y te cubres la cara con las manos porque ya sabes quién es y no quieres verlo. Deseas despertar pero la historia sigue, porque aquello sucedió una vez y ha regresado a tus sueños. 



jueves, 10 de marzo de 2011

La cigüeña

Finalista del concurso semanal "Cuenta 140" de ElCultural.es. Tema: La cigüeña.

Los jóvenes esperan a que finalice la construcción de su piso para encargar un niño. La cigüeña aguarda en lo alto de la grúa abandonada.



Amor en equilibrio

Este microrrelato ha sido publicado en el número de marzo de la revista cultural:
En Sentido Figurado (podéis leerlo en la sección "En pocas palabras")


Parecía un amor descabellado. Sin embargo, al hada le encantaba la barba del duende y a él, los rizos de ella al viento. Al principio fue difícil, una cuestión de peso los separaba: el duende cargaba con sus apegos, sus saberes y sus años, estaba anclado a la tierra y a las costumbres del bosque. En cambio la joven hada vivía al instante, era tan, tan liviana que podía volar. Superaron el conflicto construyendo su casa en los árboles. Él soltaba algo de lastre y subía; ella hacía planes a su lado y bajaba.




martes, 8 de marzo de 2011

Vida evaporada

Hay restos de pasión en sus ojos, se vislumbra en sus pupilas encendidas. Sin embargo apaga ese fuego con un soplo de vida evaporada, desvanecida, enferma por no vivir intensamente. Algo se mueve aún en su interior, zigzaguea intentando ascender, pero al final se bloquea. Inmóvil temblequea su miedo, esperando otra oportunidad que no llega, soñando otro mundo sin tedio donde la felicidad no dependa de él. Se sienta a la mesa y su madre, como cada noche durante cuarenta años, le sirve la cena.


 
Esta magnífica fotografía es obra de Luis Cabrera Aizpuru. Podéis ver aquí su blog:
Alma de cormorán: FOTO-RELATOS

lunes, 7 de marzo de 2011

Un grave fenómeno

A propósito del Día de la Mujer, este micro ha sido publicado también en la revista literaria La Esfera Cultural. 

Newton no descubrió la gravedad. Fue Julia cuando se le cayó el plato con las manzanas al oír ese tono amenazante y feroz en la voz de su marido, ronco de ebriedad aún por las mañanas. Aún así, ella necesitó que se repitiese el fenómeno muchas veces para entender la gravedad de la situación.



domingo, 6 de marzo de 2011

Rapto de soledad

Este microrrelato ha sido publicado hoy por la revista literaria La Esfera Cultural (en este enlace podéis verlo y comentar)

El viejo, fatigado por el esfuerzo, abanica el aire con sus manos curtidas. Tras una pequeña pausa retoma su tarea. Empapa el pincel en la pintura rosa que convertirá ese minúsculo trastero en la tierna habitación de una niña. Piensa amenizar las paredes con cenefas y cuadros infantiles; quizás también con un póster de un bello paisaje que simule una ventana. Entonces, cuanto lo tenga todo listo, saldrá a buscar una nieta.


viernes, 4 de marzo de 2011

Sonámbulo

Estabas dormido cuando te levantaste y saliste a la calle. La fría noche no amilanó tus pasos. Tu conciencia aletargada supo guiarte (no temas, seguramente nadie reparó en tu ridículo pijama amarillo ni en el agujero de tus pantuflas). Llegaste a mi casa trayendo el relente de la medianoche pegado en tu pelo. Reposaste tu dedo en el timbre hasta que abrí la puerta. Tu ojo abierto me miraba con deseo; tu ojo cerrado, dormía. Ante la duda te hice sitio en mi cama. ¿Recuerdas al menos lo que pasó entonces?



La fotografía es obra de Luis Cabrera Aizpuru. Podéis ver aquí su blog:
Alma de cormorán: FOTO-RELATOS 

jueves, 3 de marzo de 2011

Afortunado

Este relato ha sido publicado hoy en la revista literaria: La Esfera Cultural (en este enlace podéis leerlo y comentar)


Si pudiese retroceder mis pasos no pisaría los mismos charcos, no cruzaría bajo las mismas escaleras ni me toparía con los mismos gatos negros. La suerte me esperaría en el portal, entraríamos juntos a casa, me serviría la cena y se acostaría conmigo en la cama. A la mañana siguiente yo me sentiría tan feliz que temería perderla, y le diría lo mucho que la necesito, que no soy nada sin su presencia y que ella es lo único que tengo. Entonces, seguramente, la suerte se iría detrás de otro tipo más afortunado que yo.


martes, 1 de marzo de 2011

Cautivo

Desde lo alto de la torre lanzó las blancas sábanas anudadas y, fuertemente agarrado a ellas, fue deslizándose hacia su ansiada libertad. Sin embargo el final de las sábanas no coincidía con el final del abismo. Como un péndulo fatídico girando en sentido contrario se mecía en el aire, dibujando su destino con oscilaciones inciertas y golpes contra las duras paredes del castillo. Acobardado por las fétidas aguas del foso que aguardaban su caída, decidió regresar. De vuelta en sus aposentos recogió las sábanas, las arrojó sobre la cama y se echó a dormir. Esperaría a que su bella princesa lo rescatara.



domingo, 27 de febrero de 2011

Huida


Saltó la valla con cuidado, pero aún así su vestido de tul se enganchó con las púas de los alambres que, a su vez, estrangularon sus finos pies de bailarina.
Su ingenuidad le llevó a pensar que su única cárcel era la caja de música.




viernes, 25 de febrero de 2011

Viaje al futuro

-¡Aquello fue irreal, lo que vi esa noche no sucedió de verdad! -me lo repito una y mil veces pero aún así, sigo temblando. ¡Un humano desplazándose por los antiguos caminos! Aquella especie cruel, responsable de que el planeta agonice, lleva miles de años extinguida. A no ser que haya venido del pasado a través de ese portal iridiscente que se formó en el cielo. Estaré delirando. Mi madre está en lo cierto: soy una serpiente voladora con demasiada imaginación.