viernes, 15 de abril de 2011

Disfraz

Bajo aquel disfraz de monje se escondía un hombre de mundo, curtido en las batallas del amor y de la guerra que un día por azar, o por una simple travesura del destino, no tuvo más remedio que convertirse en un solitario viajero. Nada era capaz de apartarlo del camino que se había trazado salvo la llamada de la luna redonda sobre las copas de los árboles. Corriendo se adentraba en el bosque, se despojaba de su disfraz de hombre y dejaba aflorar su verdadera naturaleza.




jueves, 14 de abril de 2011

A la intemperie

Aquellos días jugábamos a encontrarnos, disfrutábamos del sol y de la luz, embebíamos nuestros besos con el dulce y fresco sabor de nuestras almas. Pienso en ti, aunque la luna ya no añore, como antes, tus mañanas. Pienso en ti suavemente, inútilmente, pero sin arrepentimiento. Tendida en la hierba, húmeda e incómoda, busco abrigo bajo este sol aún insuficiente. Sin embargo no hay calidez que cubra mi desnudez de amor; solo se dibujan nubes que precipitan la lluvia.



miércoles, 13 de abril de 2011

Bucle

Llovía cuando entró a su trabajo nocturno. La calma del supermercado a esas horas y los pasillos vacíos inspiraron su baile con la fregona al ritmo de “Cantando bajo la lluvia”, hasta que un bucle lo atrapó en este eterno estribillo que tarareo incesantemente en mi cabeza. Ahora él baila en mi mente mientras va limpiando pensamientos.



martes, 12 de abril de 2011

La sombra

Hacía tanto calor que guardaba la sombra en la nevera. Así, cuando salía a la calle, se llevaba con él el fresquito.


  Finalista del concurso "Cuenta 140". Tema de la semana: La sombra.

lunes, 11 de abril de 2011

Adiós imposible

Esa mañana salió asfixiada por un nudo en la garganta. Regresó del trabajo, colgó el abrigo en el despertador, hundió su cabeza en la almohada y lloró. Otra jornada igual que la anterior. La rutina la despertó temprano y la sumisión arrastró sus pies. Volvió tarde a su casa. Como hacía calor, esta vez ahogó el reloj en la bañera. Ya en su cuarto, corrió las cortinas para que la luz del día no disipase su oscuro propósito de no volver a ese sitio fatigoso y hostil. A la mañana siguiente llegó tarde al trabajo.

domingo, 10 de abril de 2011

AMIGOS CUENTISTAS: Cormorán

Comienzo una nueva sección dedicada a mis “Amigos Cuentistas”.
Todos los domingos ellos pondrán las palabras; yo solo la ilustración.

El protagonista de hoy es Luis Cabrera Aizpuru (Cormorán), con su microrrelato:

LA TORMENTA

El sonido de la tormenta me despertó. Me dirigí hacia ella y esperé un relámpago. Subí por su luz abrasadora. Caminaba sobre negros nubarrones sin rumbo y sin sentir. No entendía nada pero tampoco me importaba. Cuando se abrió un claro vi como sacaban mi cuerpo del coche.




Podéis disfrutar de sus escritos junto a sus estupendas fotos en su blog:
Alma de cormorán: FOTO-RELATOS

Próxima semana: Cronopio.

sábado, 9 de abril de 2011

Sacudida

La alfombra temblaba ante cada nueva sacudida. Temía a las alturas, suspendida sobre la barandilla del balcón. Los golpes le hacían llorar lágrimas de polvo y pelos que irritaban a su dueña. Con cada nuevo espasmo ambas se aproximaban más al vacío. Fue en el último estornudo cuando la alergia se cobró su víctima.


viernes, 8 de abril de 2011

Búsqueda

Habías desaparecido. Buscaba pistas que me llevasen a ti. Hurgando dentro de tus ropas me asusté, ¡las llevaba yo puestas! Sobresaltado, seguí palpando más profundamente. Reconocí esa piel tibia, cercana y el tacto rítmico del pecho al llegar al corazón. Te había encontrado.


Este microrrelato participa en "Microcuentos por la identidad", convocado por Cuentos y más...

jueves, 7 de abril de 2011

Cinco pasos para un sacrificio

El ogro cortó las cabezas. El duende las recogió. El gigante las apiló formando un inmenso tótem. El brujo las consagró. Juntos imploraron la protección de las fuerzas de la naturaleza, pero aún así, llegó el feroz dragón y se los comió.



Este microrrelato será publicado en el próximo nº de la  Revista miNatura


miércoles, 6 de abril de 2011

En otra piel

Este microrrelato ha sido publicado hoy en la revista La Esfera Cultural. 

Ven querida, acércate, quiero tocarte. ¡Qué cutis tan suave! ¡Qué rasgos tan armoniosos! Siéntate aquí en el sofá. Cuéntame tus periplos en el bosque. ¿Has visto un dócil animal a la sombra del camino? ¿Has oído, tal vez, sus tímidos aullidos de advertencia? No temas. Mis manos están tan agarrotadas como mi voz. Mis ojos, tan turbios como mis reflejos. Y mis mandíbulas, tan débiles como los dientes que ya no tengo. Soy el lobo dentro de tu abuelita. Ella yerra por el monte, desperdiciando mi cuerpo.



martes, 5 de abril de 2011

El otro lado

-Por fin mi vida se acaba –digo tirándome del puente. Sin embargo no es así. Sirenas. Camilla. Ambulancia. Hospital. Gritos. Manos ajenas tocándome. Pinchazos. Más gritos. Pitido. Oscuridad. Veo un túnel, una luz que me llama. -Es el final -pienso mientras cruzo; pero no es así porque ¡estoy del otro lado! Luz. Paz. Amor. Energía. Descarga. Sacudida. Descarga. Sacudida. Descarga. Sacudida. Luces. Voces de alivio. ¡Estoy del otro lado!
Nunca será el final.



lunes, 4 de abril de 2011

Ascenso

Era un hombre positivo a pesar de llevar cuarenta años en la misma empresa, ocupando la misma oscura y minúscula oficina. Hacía sus tareas con diligencia y esmero, siendo apreciado por sus compañeros. Siempre pensó que reconocerían su dedicación otorgándole un cargo superior; nunca decayó en su empeño. Un día se quedó perpetuamente dormido en la silla de su despacho. Al despertar se encontró en un recinto blanco y luminoso. Flotaba de emoción, podía tocar el cielo con sus manos. Por fin lo habían ascendido. 

domingo, 3 de abril de 2011

Salvación

El tigre dio vueltas y vueltas en su jaula hasta caer al suelo exhausto de desesperanza. Una mano inmensa (como la de King Kong o Dios) vino a rescatarlo; lo tomó delicadamente entre sus dedos para luego depositarlo en un frondoso vergel. El tigre dudó si eso era la selva o el paraíso.




sábado, 2 de abril de 2011

Bufón

Cómicamente da saltitos alternando los pies mientras hace pedorretas con su boca sonriente. El niño lo observa con semblante serio. El hombre siente que hace el tonto y continúa su actuación con torpeza y vergüenza. Choca una y otra vez con las mismas cosas; tropieza e intenta asirse al aire, pero al no encontrar resistencia da manotazos y patadas para no caerse; al fin se enreda con sus propios pies y resbala. El niño, extasiado, ríe a carcajadas. Entonces el hombre, satisfecho, se pinta una sonrisa y se convierte en payaso.







viernes, 1 de abril de 2011

Fría calma

Ya ha cesado el temblor, excepto el de mi brazo removiendo los escombros que me apartan de ti. Palpo el estante del supermercado, tan frío como tu cuerpo debajo, como el refresco que todavía llevas en la mano. Los escucho, ya vienen; pero no me encuentro preparado para sobrevivirte.